Labradoodle Maravilla
Sobre nosotros

Nuestros abuelos ya criaban cuando nosotros éramos pequeños, y ahora aún les pedimos consejos. Es un mundo precioso, pero en el que también se pasa mal. No os imagináis el drama que tenemos en casa cada vez que un peque se pone malo o pasa dos días sin ganar peso. Vivimos entre Alicante y Madrid, y aunque toda la familia nos dedicamos profesionalmente a los Australian Labradoodle, lo cierto es que cada uno tiene su propio trabajo, porque los Labradoodle Cobberdog son, por encima de todo, nuestra familia.
El yayo y la yaya criaban Golden Retriever como hobby, aunque la yaya, que era la más lista, se dedicó al real estate en la Costa Blanca. Pero, como ella decía, su pasión eran los perritos: los quería y los quiere más que nada. Ahora ya casi solo habla con ellos.
Nuestros abuelos vivieron una época de cría de boca a boca, de intercambiar machos con criadores de Madrid o Barcelona. Acabaron dejando de criar porque la displasia de cadera azotaba el mundo del Labrador y del Golden. La causa principal, como ahora sabemos, era la endogamia. En aquella época, traer un perro de Australia era impensable. Llegaron a traer algún macho de Alemania y Holanda, pero, de forma muy responsable, dejaron de criar. Cuando mi abuelo se jubiló, los Labradoodle comenzaban su andadura. Fue precisamente un criador belga quien le habló de esta raza, por aquel entonces única en las lejanas tierras de Australia. Años después, gracias a este criador, consiguieron sus dos primeros Australian Labradoodle, que ya dejaban entrever unas características más que interesantes.
Fueron nuestros padres quienes, viendo que los abuelos necesitaban algo que hacer, viajaron a Australia para traer cuatro hembras adultas. Así volvieron a la cría hasta que nosotros, la tercera generación, decidimos dar un salto de calidad.
Ya no vale la libreta de nuestro abuelo ni el Excel de nuestra madre. Hemos mamado la cría desde nuestra infancia, pero, como buenos alumnos de ciencia, hemos indagado hasta lo más profundo. Hemos aprendido genética más allá de la mendeliana y hemos conseguido unir nuestra ciencia al cariño y saber hacer de nuestros abuelos y padres. En el fondo, no hacemos nada diferente a otros tantos criadores excelentes de todo el mundo. La realidad es que de cada uno de ellos hemos cogido una pieza del puzle que compone Labradoodle Maravilla.
Por cierto, Maravilla es el nombre de la casa de nuestra abuela: Villa Maravilla.
Criando Compañeros Fieles
Después de una extensa presentación, os explicamos un poquito sobre la raza. Los Australian Labradoodle forman una raza de perros hipoalergénicos, que no pierden pelo y, sobre todo, son muy cariñosos y tranquilos, pero también divertidos. Independientemente de su tamaño, están más que preparados para hacer caminatas por la montaña, ir en barco e incluso acompañarnos en un tour turístico. Si algo les gusta, es ir a todos lados con nosotros y recibir carantoñas de la gente al pasar junto a ellos.
En nuestro kennel criamos tanto Australian Labradoodle como Australian Cobberdog. Esto es algo que tardamos en aprender, pero que la ciencia respalda: el nombre es lo de menos siempre y cuando tengan más de diez generaciones. Un Australian Cobberdog y un Australian Labradoodle son idénticos; la única diferencia es si están registrados en una u otra sociedad canina.
Actualmente, en España ya se acepta el registro de la raza, por lo que ya no es necesario lidiar con documentaciones internacionales, ya que el trámite se realiza directamente en la asociación canina nacional perteneciente a la Worldwide Canine Alliance.
Esto ha sido un alivio, porque asociaciones como WALA, ALAA y ALAEU, en su afán —desde luego entendible— de evitar la cría ilegal, obligan a castrar a los perros cuando son adquiridos por personas no registradas como criadores. Nosotros aceptábamos esto con naturalidad hasta que, hace dos años, la perrita de uno de nuestros vecinos falleció por una infección tras la castración.
Es por ello que ni castramos ni obligamos a castrar a nuestros perritos.
Características destacadas
Características que Definen Nuestros Perros
Pedigrí y origen
Todos nuestros machos y hembras reproductores tienen pedigrí de WALA, ALAA, ALAEU, ACW o MBDA. Algunos cuentan con pedigrí de criador, especialmente aquellos provenientes de criadores australianos que no pertenecen a ninguna asociación, pero que emiten sus propios certificados.
Sus orígenes son principalmente de Australia, EE.UU., Holanda, Bélgica, Canadá y Alemania.
Salud y pruebas genéticas
A todos ellos se les realiza un screening genético que incluye la displasia de cadera (displasia esquelética), así como una batería de pruebas que se actualizan anualmente. La muestra de sangre se conserva en el laboratorio, lo que permite implementar nuevos estudios conforme se descubren nuevas patologías.
Entrega y documentación
Microchipados, desparasitados y vacunados
A partir de las 10 semanas de vida
Con contrato y factura
Legalidad y registro
Estamos registrados como empresa con alta en el CNAE de actividad veterinaria y cría de animales. Además, disponemos de licencia de actividad y núcleo zoológico en la Comunidad Valenciana.
Galería de Imágenes
Experiencias de nuestros Clientes
Cuando hablamos de incorporar un cachorro a casa, todo es ilusión y felicidad, pero es fundamental pensar en el día a día: en que el cachorro se adapte a nuestro estilo de vida y en que realmente aporte felicidad a nuestro hogar. En esto, el Australian Cobberdog destaca como ningún otro.
Su gran capacidad de aprendizaje hace que sea muy sencillo educarlo, y el hecho de que no pierda pelo facilita enormemente la convivencia, evitando la sensación de que la casa quede colonizada por pelos, como ocurre con los Golden Retriever u otros perros maravillosos como los Labradores Retriever. Estos es lo que opinan nuestros clientes:
